
Puede ser que éste año sea ése en el que te han liado para ir a una fiesta de disfraces en nochevieja. Ante la insistencia de los anfitriones, que te amenazan con un “no se te ocurra venir sin disfraz”, los más novatos recurrirán a un disfraz más o menos cutre o gracioso, cayendo en un error importante.
La clave está en un disfraz totalmente “reciclabe”, que te pueda servir para prolongar la fiesta fuera de ese entorno, de la manera más elegante y rompedora. Lo inmediato para ellos, es vestirse de esmoquin, o con el traje con el que pensaban salir, y añadirle una pistola de juguete, un puro y un sombrero. Automáticamente, eres un gángster, y nadie te podrá echar en cara nada. Quien dice gángster, dice guardaespaldas (en este caso son gafas y pinganillo), etc etc.
Cuando la fiesta se desplace, y os bajéis a un pub, tu estarás impecable (dejando los accesorios en el coche), y el chaval que se ha vestido de monja dando el cantazo. Para ellas funcionaría parecido, creado el disfraz a partir de un vestido rompedor, y dejando la parte de “disfraz”, a los complementos.
Fotografía | Flickr


Comentarios
feliz año
Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect