Enriqueciendo las Uvas

A los españoles nos encanta eso de recibir el nuevo año con la boca bien llena , atiborrados de 12 uvas. Y bien orgullosos que estamos de ello, aunque ésto sea algo que, fuera de nuestras fronteras, se contemple con asombro e incredulidad.
El tema está en que la tradición puede poco a poco perder la gracia, por monótona e incluso demasiado sencilla, ya que no es difícil buscarse un sistema, que te permita ir “sobrado” entre campanada y campanada. Sobretodo, si optas por las polémicas ayudas (quitarles el hueso, y/o la piel, convirtiéndo la uva en un empastre pegajoso y deforme).
Éste año puede ser un buen momento para, respetando la tradición, innovar un poco, y de paso coger un poco de tono para la fiesta posterior. La propuesta es incorporar el alcohol al proceso, pero tranquilos cada uno hasta donde quiera.

