
Como os adelanté hace días, el martes pasado estuve en el segundo de los conciertos que la banda mítica de techno-pop Depeche Mode dieron en el Palacio de Deportes de Madrid.
Perdonarme que me ponga solemne, pero fue un sueño cumplido. Cuando era adolescente ni siquiera soñaba con poder llegar a verlos tocar enfrente de mí. Su música ha sido mi referencia. La mía y la de tantos otros: poperos, rockeros, clubbers, amantes de la música en general. Pero para mí ellos sol Mi razón, la razón por la cual hoy soy un apasionado de la electrónica.
Ayer, la combinación de (sobre todo) los artistas, el recinto, el público y la compañía, hizo que vaya a guardar del concierto de los Depeche un recuerdo que quedará almacenado en mi mente durante toda la vida.
Pero empecemos por el principio. El remodelado Palacio de los Deportes, el mejor recinto de conciertos que tenemos en Madrid. Amplio, moderno, espectacular, y sobre todo, con una acústica brillante. Bendito incendio que se llevó por delante la antigua construcción, porque nos han dejado un espacio de primera para la música. Anoche acompañó algo fundamental en un concierto: el sonido. Potente, nítido, sobrecogedor en todo momento.

Los teloneros, Soulsavers. Bien, un grupo a seguir. Tienen varias canciones que son más que sobresalientes, aunque no concentraron demasiado la atención de casi nadie. Todos esperábamos el mágico momento: me emocionó el simple hecho de tenerlos por fin delante, de verles salir al escenario, y de arrancarse a cantar.
El concierto, genial, emotivo, brillante. Sobrecogedor el carisma de Dave y de Martin. Sus ganas de agradar. De dar espectáculo. ¡Y de cantar bien! Hubo canciones que sonaron incluso mejor que en los propios discos. Esa voz grave, seria y potente, que parece sentar cátedra cada vez que pronuncia un verso…
Depeche Mode tocando Never let me down again
¿Momentos de la noche? Me sorprendió el single Wrong tocado en directo, muy potente, oscuro e industrial… La increíble Walking in my shoes (que fue el primer gran temazo que sonó), Home cantada en acústico, pieza que a muchos nos sacó una lagrimita traicionera que se resistía a contenerse en el párpado.Y, para mí personalmente, Never let me down again, la canción que más me gusta de Depeche.

También hubo pequeñas decepciones. No me gustaron demasiado en directo ni Precious ni Enjoy the Silence. Quizás se me quedaron cortas porque son canciones a las que me he acostumbrado por los remixes (Timo Maas, Sasha o Ewan Pearson han sido algunos de los Djs que han remezclado estas dos canciones de Depeche). Algunos hemos conocido estas obras más orientadas hacia la pista de baile, y eso nos juega malas pasadas.
O quizás porque en Enjoy the Silence, Dave ni siquiera llegó a cantar el estribillo, sino que animaba al público a hacerlo. Fue la tónica general: más de diez mil almas totalmente entregadas a sus ídolos, que se saben todas las canciones y las cantan como una sóla voz. Con sus partes buenas y sus partes malas.

Para terminar, otros dos hits. Behind the Wheel, y sobre todo, Personal Jesus, reinterpretada en directo por Dave y los suyos. Una versión muy diferente a la original que a mí personalmente me conquistó. Grandísima ovación y final del show. Un concierto largo (dos horas) y lleno de momentos emocionantes: ¡hay tantas canciones míticas que repasar, que incluso se hace corto!
Y sobre todo un grupo musical histórico que aún no se ha acomodado. Que se exige el máximo en cada cita con sus fieles. Que sigue reuniendo todas las características que los encumbraron hacia lo más alto del planeta. Y por muchos años. Espero que no sea la última vez que celebramos un nuevo disco de Depeche Mode, y sobre todo, que los veamos en directo.
Depeche Mode y uno de los momentos de la noche: Home
Por último, no puedo acabar esta crónica sin agradecer las fotografías que me han cedido Samara, Marta & Gema. Gracias a ellas pude disfrutar del concierto sin tener que preocuparme de la cámara. ¡Buen trabajo! También os dejo un par de vídeos que reflejan lo mejor que tuvo la cita. Esperemos que algo por lo menos igual de bueno se pueda repetir pronto.
Fotos | Samara, Marta&Gema
En Noctamina | Esperando a Depeche Mode


Comentarios
Qué envida!! Cabronazo!!! Depeche todavia está entre "mis pendientes"
Fue increible!! Yo estuve en la grada y el ambiente que se respiraba era de concierto grande. Me encantaron: de las mejores para mí, "Down", "Personal Jesus" y "I feel you". Espero poder repetir alguna vez!!
También está entre los míos Martín... :(
Hago mías las palabras de Martín Jaime. Qué envidia!!!!
Felicidades por la crónica, Vladimir; pero que sepas que eres el hombre más odiado de Noctamina heh!
Yo estuve el lunes y también lo flipé con ellos! que precioso fue!! A mi me dejó flipando "Policy of truth" porque es de mis canciones favoritas y pensé que no la tocarían. Me hubiera encantado escuhar "Master and servant" o "Everything counts" pero tampoco me voy a quejar. Bueno y el final de Presonal Jesus... madre mía! que guitarrilla ,más maja!!
Un saludito
Lo acabo de leer! Gran concierto, no se puede hablar de él más que con pasión... Aunque nos dejara cantar a todos Enjoy the silence, la sensación era impresionante, tanta gente al unísono pone los pelos de punta. Yo, feliz. Un beso!
OREJAS DE MADERA !!! Como puedes decir que la acustica del palacio de los deportes es brillante? En que concierto estuviste??? Tienes las orejas de madera, no me jodas. El palacio es uno de los peores sitios para escuchar un concierto en condiciones.
Vaya cagada de cronica.
angelorun, no entiendo cómo puedes decir que suena mal. El antiguo Palacio sí que era una mierda, como lo son (casi todas) las salas de conciertos de madrid. Lo bien que suena ahora e4l lugar es un sentimiento general de todo el mundo con el que hablado.... no sé si quizás estás acostumbrado al tresor o que a lo mejor estabas sentado en un lateral o muy alejado...
A mi el sonido me pareció cojonudo.
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