Mientras en los EEUU estaban celebrando su preciado Día de la Independencia en 1997, la curiosa batalla musical que estaban manteniendo contra el Reino Unido (y viceversa), comenzada unos dos o tres años antes, llegaba a su fin (aunque no la guerra).
Tras la revolución y/o explosión del grupo británico Prodigy con sus dos álbumes anteriores y habiendo dejado el camino casi hecho con el Music for the Jilted Generation los británicos volvían con lo que sería un fenómeno de masas.
The Fat of the Land (La grasa de la tierra) nace el 30 de junio de 1997 (el 1 de julio en USA) con la misma filosofía-protesta con la que lanzaron dos años antes su anterior trabajo. Y lo hace rompiendo moldes, fusionando punk y hard-techno, rock y breakbeat; creando un verdadero monstruo.