Back to School era el nombre de la fiesta que ayer viernes presentaba este club legendario de Barcelona, pero para mi era más un Back to Nitsa porque hacía casi dos años que no pisaba esa sala. La que, por otra parte, fue donde me inicié en esto de la electrónica.
Como también lo fue para una gran parte de la juventud barcelonesa de la época y creo que, como yo, todos ellos se dejan caer de vez en cuando para rememorar esos momentos tan especiales. Ayer, por primera vez en mucho tiempo, tanto como el que hacía que no iba al Apolo; me sentí que aún hay gente de mi generación con ganas de fiesta.
Una vez leí que se podía determinar si una sesión en el Nitsa había sido intensa cuando las paredes del local sudaban… y la pasada noche no fue una excepción. Obviamente es un factor que depende de la cantidad de público que se encuentre reunido allí y, lamentablemente, esta condición no se cumplió hacía al final, cuando el ambiente se enfrío irremediablemente.