El juego de la seducción: El juego de la evolución

Muchas veces, a la hora de hablar de seducción tiramos de tópicos, tópicos que en la mayoría de los casos, resultan erróneos, pero que si nos paramos a pensar, vienen de mucho más lejos de lo de verdad pensamos. Me gustaría descender un peldaño de la evolución, para comprobar qué de ciertos tienen alguno de los tópicos más típicos.
Por supuesto, al descender dicho escalón, perdemos una de nuestras “últimas adquisiciones”, la conciencia (debería meter también al amor, pero todavía no sé como funciona). A partir de este, ninguna de las características puede servir como excusa, puesto que todas estas estaban basadas única y exclusivamente en el fuerte instinto que, tanto nosotros como el resto de seres vivos del planeta, tenemos (o teníamos) para reproducirnos.








